The Guilty One

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La Justicia Social que le falta al Capitalismo


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"...La justicia social se refiere a las nociones fundamentales de igualdad de oportunidades y de derechos humanos, más allá del concepto tradicional de justicia legal. Está basada en la equidad y es imprescindible para que los individuos puedan desarrollar su máximo potencial y para que se pueda instaurar una paz duradera". 

(¡Já!)

     El Capitalismo, se parece bastante a la propia Naturaleza en la que estamos insertos y de la que somos  - al igual que todos los seres vivos - voraces miembros que luchan por la sobrevivencia y la conquista del cetro que nos da derecho a montarnos a todas las hembras, a comer las mejores presas, a regodearnos con los privilegios de ser el alfa del lote, pero que, a la vez, nos obliga a ser los cabrones de la manada porque de otra forma los HdP aspirantes al trono están siempre listos para caernos encima y dejarnos con las manos vacías.
Aclaro, por si acaso, que este no es un discurso con afanes machistas.
Difícilmente, al Capitalismo le darán ganas de aplicar Justicia Social porque ésta forma parte de los beneficios que cada quien debe conseguir “a huevo” si quiere sobrevivir en una sociedad que privilegia la chispeza y el sacarle lustre a las oportunidades, por encima del trabajo asalariado o el calentamiento de un puesto seguro en el que a duras penas se respeta la antigüedad y que recompensa con dividendos de “muerto de hambre” después de algo así como 45 años de hacer la pega y entregar un tanto por ciento a las AFP.
Los gobiernos de izquierda no han tenido la menor idea de cómo equilibrar este asunto del libre mercado y su autorregulación para que los humildes y sencillos que apenas sobrepasan el sueldo mínimo tengan respaldo a sus limitaciones y sean decentemente protegidos por la tonta maquinaria del Estado. Algo que es tremendamente difícil porque todos sabemos que los chilenos somos especialistas en hacernos pasar por “humildes y sencillos” con tal de agarrar nuevas tajadas y jodernos al Estado, al vecino, al pariente o al que sea.
Gracias a esta incompetencia generalizada del Estado y de los sucesivos gobiernos desde que se inventaron los gobiernos, no se ha logrado solucionar casi ninguna de las lacras que asolan la convivencia entre la gente ni mucho menos se ha conseguido desarrollar una forma de Justicia Social que pueda ser aplicable a todos los chilenos y por encima de las izquierdas y derechas que en su momento han estado a cargo del buque.
La incompetencia social y política de los encargados es la marea roja que lo contamina todo. Son muy pocos los candidatos que llegan a pecho descubierto y exudando vocación de servicio, y son los mismos que al poco andar, y ya sumidos hasta la cintura (del cuello) entre pantanos, tejemanejes, intrigas y contubernios, terminan por reajustar los ideales y aplicar la norma de los buenos muchachos, las conveniencias y los privilegios.

La Justicia Social es una utopía de la izquierda latinoamericana que se fue diluyendo en el caldo de sus propias falacias, desaciertos y descomposiciones. Maduro, lleva hoy el estandarte de los ineptos, de aquellos líderes inútiles e incapaces a los que se les puede entregar un país rico con recursos casi ilimitados, y sin embargo, lo convertirán en una empresa en la quiebra y una sociedad en el caos.




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