The Guilty One

The Guilty One

La Deshonestidad: Aprovechamiento de Oportunidades



Humberto Maturana, es uno de los hombres notables que tiene Chile. Premio Nacional de Ciencias, escritor de más de 30 libros, profesor visitante en las universidades más importantes del mundo, objeto de innumerables premios y reconocimientos.
Unos meses atrás fue invitado al Media Lab del Massachusetts Institute of Technology (MIT), junto a la coautora de su último libro, Ximena Dávila, y cuando presentaron el título de su conferencia apareció “Innovación, innovación o adicción”.
Maturana pudo ser médico porque estudió Medicina en la Universidad de Chile, pero luego partió a Londres, al University College of London, a estudiar anatomía y neurofisiología, para luego saltar a Boston, en Estados Unidos, para realizar un doctorado en biología en la Universidad de Harvard.
A finales de los años 50, con cerca de 25 años, lo invitaron a trabajar al MIT con Jerome Lettvin y “registraron, por primera, vez la actividad de una célula direccional de un órgano sensorial”, según dice su extenso currículo de Wikipedia. En esos años de juventud participó junto a Lettvin en la postulación para el premio Nobel de Medicina y Fisiología, distinción que no ganaron, pero que dejaba claro que el chileno ya estaba en las grandes ligas de la ciencia.
Tras muchos libros e innumerables artículos y capítulos de libros, en 2015 Humberto Maturana escribió con Ximena Dávila “El árbol del vivir”, resultado de un trabajo conjunto de más de 15 años y que dio origen a la escuela Matriztica, que realiza periódicamente cursos, como el de este otoño (25, 26 y 27 de abril) en el Centro de Innovación de la Universidad Católica.
---------------------------

Acerca del “Árbol del Vivir”:
“El libro, constituye una forma particular de mirar reflexivamente  cómo se van entrelazando los distintos aspectos de la cotidianidad de los seres humanos -lo que hacemos, sentimos, imaginamos y deseamos- para vivir y generar los mundos que vivimos. Así, para Maturana y Dávila,  todo lo que los seres humanos vivimos -ciencia, filosofía, arte, política, religión, tecnología, o simplemente el vivir cotidiano- lo vivimos en y desde la biología-cultural que hace posible el vivir humano en el lenguajear y el conversar y el reflexionar como un vivir generador de mundos en los que los seres humanos somos, actuamos, y hemos actuado siempre, no solo como el objeto de nuestras preguntas, sino que también como el instrumento para contestarlas y las respuestas mismas”.

---------------------------------

-Sus últimas obras insisten mucho en la importancia de la confianza cuando, justamente, estamos pasando la desconfianza con todos: iglesia, empresarios, políticos, y ahora se supo lo de Carabineros ¿Cómo se vive sin confianza?
-Lo importante es la honestidad, si no hay honestidad, no hay confianza. Si yo no soy honesto, voy a dudar que el otro es honesto y voy a desconfiar. No es la confianza lo primero, es la honestidad lo primero
-¿Qué pasó que no confiamos en nadie?
-Ahora estamos en un momento histórico en que somos deshonestos
-¿Todos?
-No quiero decir todos, pero en Chile, y como chilenos, la deshonestidad está muy presente. Hay muchos actores que están siendo deshonestos
-Usted conoce el caso de Rafael Garay.
-Mmmm.
-¿Cómo una persona puede llegar a estafar amigos, inventar enfermedades, ¿qué refleja este caso?
-Los chilenos tenemos una historia de aprovechadores de las oportunidades
-¿Cómo?
-Todas las situaciones de deshonestidad pública que hemos visto a lo largo de estos últimos años son aprovechamiento de oportunidades, de ganar más si oculto algo
-¿No es así en todo el mundo?
-No lo sé, pero es lo que observo en Chile y es lamentable; no deberíamos ser así. Las protestas públicas son contra la deshonestidad en el ámbito público, en las empresas, en los políticos, las administraciones
-¿Cree que esto va a seguir así?
-Esto puede dar para largo o para corto. Depende de nosotros. Chile puede cambiar si quiere
-¿Cómo podría dar para corto?
-Cuando nos dé vergüenza la deshonestidad y no queramos ser deshonestos. Y que si hemos cometido actos deshonestos, no nos guste y el efecto sea no ser deshonestos de nuevo
-El tema de Rafael Garay se tomó los medios el jueves pasado ¿La publicidad será una manera de castigar?
-No sé. Los medios se montan en eso para tener presencia. En este sentido reflexionar sobre el caso del señor Garay, o los otros casos que hemos vivido, será una oportunidad para cambiar como país, pero, únicamente, si la queremos tomar
-¿Eso es bueno?
-Claro que sí. Si no hubiese un fundamento ético estaríamos en el caos
-¿Usted cree que gente como Garay y Chang, imputados por delitos económicos, eran conscientes del daño que estaban haciendo?
-Cuando mentimos sabemos que lo que estamos haciendo no es correcto
-¿Pero mucha gente puede hacer algo sin medir esas consecuencias? Garay le echó la culpa al alcohol.
-No le creo cuando dice eso. Si yo miento es porque estoy ocultando algo y quiero hacer una manipulación

Redes sociales

-Usted destaca la importancia del acto conversatorio, que es esa capacidad de bailar, relacionarse con los otros de manera efectiva ¿Esta era, la de las redes sociales, no le parece poco conversadora?
-Lo que decimos es que el conversar, la palabra, significa dar vuelta juntos y eso lo podemos hacer de muchas maneras dependiendo de la emoción que tenemos. El baile es hacer juntos algo que es grato a ambas partes. Por ejemplo, ¿esta conversación le resulta grata a usted?
-Sí, muy grata, ¿y a usted?
-También
-¡Qué bueno! Pero, ¿internet y las redes sociales son un problema para la conversación?
-Con las redes sociales e internet hacemos las mismas cosas que sin internet. Estamos más interconectados, pero lo importante es para qué o cómo usamos esas redes, podemos usarlas para colaborar o para competir
-No veo que las redes sociales se estén usando para la honestidad o la colaboración.
-Yo no me meto en las redes sociales
-¿Por qué no?
-No quiero. Me gusta escuchar las noticias en la radio, poder encontrarme con las cosas y no meterme en un juego de dimes y diretes con personas que no me he encontrado o que no sé sus intenciones
-¿Pero no le produce curiosidad?
-He tenido curiosidad, no pensaba dar esta entrevista y finalmente la acepté
-Entonces, no tiene buena opinión de las redes sociales.
-No estoy diciendo que no les sirva a otras personas. Solo hablo respecto a mí.
-Pero hoy mucha gente considera indispensable estar conectados. En el Metro todos están pegados al celular.
-La maravilla de esta conversación es que ni usted ni yo tenemos idea de lo que el otro piensa a menos que lo explicite. A medida que conversamos nos vamos viendo como personas y nos interesamos y seguimos conversando. A lo mejor resultamos amigos porque nos gustó
-Pero eso también se hace con las redes sociales.
-Usted puede hacer lo mismo con las redes sociales, y sin las redes sociales, tal vez cambie la velocidad y sea más rápida.
-Las redes sociales están cambiando a las personas.
-No sé, eso depende de la persona. Se dice que en las redes hay fraude, mentira, manipulación y eso no es nuevo, esas cosas pasaban antes de internet y de las redes sociales. Se acaba de desarmar una red de prostitución infantil que estaba en internet, esas cosas también se hacían sin internet

Capitalismo sin competencia

-Usted ha señalado en varios lugares su preocupación porque nuestra sociedad está obsesionada con la competitividad, el exitismo y está centrada en el progreso. Esas son características centrales del capitalismo y nuestro modelo económico, ¿qué pasaría si no hubiera competencia?
-Entonces habría colaboración
-¿Si no hay exitismo?
-Va a haber seriedad
-¿Y si no hay progreso?
-El progreso es un resultado. Cuando el resultado es deseable, uno dice que hay progreso. Soy innovador cuando lo que estoy haciendo mejora, es diferente y más adecuado para el espacio social. Innovación sin consecuencia en el ámbito de convivencia es una adicción
-¿Cómo?
-Es innovar por innovar

El valor de las empresas

-Otro grupo que sufre la falta de confianza es el empresarial ¿Qué pasó?
-Toda empresa es un servicio público, aunque sea privada. Se sostiene en una comunidad
-¿Los escándalos de colusión no muestran esa “preocupación por la comunidad”?
-Son un escándalo porque a las personas no les gusta que pase eso. El escándalo es un grito que dice esto no puede ser
-¿Por qué está tan desprestigiado conversar en la política? Todos critican la “democracia de los acuerdos”.
-La democracia no puede ser de los acuerdos. La democracia implica honestidad. La palabra acuerdo hace referencia al corazón, quiere decir “ir con el mismo corazón, intención, emoción”. Es confuso hablar de las democracias de los acuerdos, todas las democracias implican acuerdo, no hay una “democracia de los desacuerdos” o “democracia de las disputas”. Lo importante es el mutuo respeto, involucrase, escucharse y escoger una cierta dirección y cumplirla.
-¿Por qué las nuevas generaciones rechazan esa búsqueda de acuerdos?
-Porque sienten que es mentira, no cumplimos los acuerdos.
-¿Considera acertado que este gobierno se embarcara en hacer reformas de gran envergadura? ¿Es una evolución?
-Con Ximena Dávila hicimos una conferencia en el Media Lab del MIT que lo llamamos “Innovación, innovación o adicción”. Al hablar de innovación, de reforma, muchas veces no queda claro que es lo que se quiere conservar. Lo fundamental es conservar. Eso es lo que le da sentido a la innovación.
-¿Cómo?
-Lo central en la innovación es lo que se conserva. Internet es un buen caso de lo que es importante conservar: la honestidad, la colaboración, valores muy antiguos que están muy presentes hoy.
-Ustedes destacan en su discurso tres palabras: innovación, ética, humano, y lo más importante es la ética. ¿Por qué?
-La ética significa que a mí me importan las consecuencias de lo que yo hago y quiero actuar de manera que esas consecuencias no sean negativas para mí, para el otro y el entorno. La ética tiene que ver con que a uno le importa de verdad el otro.
-El siglo XX fue de confrontación, guerras, lucha de clases ¿Cómo ve este siglo?
-No lo veo muy distinto porque van cambiando las teorías, las confrontaciones. La única cosa que haría la diferencia de este siglo con el anterior es que fuésemos, efectivamente, democráticos, que nos respetemos, colaboremos, quisiéramos construir juntos un mundo de colaboración, que no manipulemos, no mintamos, no hagamos fraude en beneficio propio. Ha cambiado el espacio, pero no estamos haciendo cosas muy distintas a los siglos anteriores.
“Todas las situaciones de deshonestidad pública que hemos visto a lo largo de estos últimos años son aprovechamiento de oportunidades”

“El embrión no es un ser humano”

-¿En qué se sostiene su postura cuando enfrenta a quienes creen que el óvulo fecundado es un ser vivo?
-Un embrión no es un ser humano
-¿Usted defiende el aborto en cualquier caso?
-Pienso que es la mujer quien debe tener el derecho a hacerse un aborto, en el entendimiento de lo que está haciendo. Si ella quiere el bebé que viene en camino, no va a hacerse el aborto
-¿Es la mujer la que debe decidir?
-Es responsabilidad de la mujer. Nuestra responsabilidad social es generar una educación para que la población no siga creciendo como está creciendo, somos una plaga mundial
-Pero Chile tiene una población pequeña en relación a otros países del continente y el mundo
-Por favor. Claro, ahora puedes argumentar que todavía hay espacio para poner gente. ¿Para qué?, ¿para generar más pobreza?







No hay comentarios: